sábado, 11 de mayo de 2019

confieso



Confieso. Que me cansaron los que prometen futuros que nunca se alcanzan, que me insistan que provengo de pasados pecaminosos, y que vivo en presentes tormentosos, eso, como cualquiera, en las épocas que correspondieron, lo viví como parte de una infancia encorsetada en prejuicios y careteadas, confieso que me cansaron que encima proposiciones de esas aparezcan como consignas políticas de políticos que versean con eso de mañanas mejores que se bien que son mañanas porvenires mejores para otros pero nunca propios como propios son los destinos mediocres de promesas incumplidas de méritos desperdiciados de esfuerzos sin compensaciones en escenarios copados por vivos oportunistas inconsistentes y obsecuentes en serio, confieso que me saturaron los puritanos los prolijos que viven marcándome errores pretéritos como si fuera la única usina de equivocaciones y desaciertos como si nadie más se disparatara en el cambalache de oportunismos hipocresías y cinismos que hacemos entre todos, me cansaron los que insisten conque pasamos presentes con desatinos  sacrificios porque eso es el precio de lo que vendrá que nunca viene, confieso que me cansaron, como habrán cansado a otros no pocos, muchos, que estarán igual que yo hartos que encima te den estas lecciones los que fueron malos y ahora olvidados por todos parecen buenos diciendo que son malos los que son buenos y diciendo que son muy buenos los que son muy malos.

Etiquetas:

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio