Costos sociales beneficios privados y el transporte.
Con el desguace ocurrido en la década de noventa del siglo XX de los
ferrocarriles de la aldea local, se producen encadenamientos ininterrumpidos de
saqueos ordinarios de material de vía y rodante, instrumentados en la mayoría
de los casos en connivencia con obreros o empleados de baja o en funciones,
transformando activos sociales en activos particulares o privados, una
situación parecida, como negocio, al del establecimiento o puesta en valor de
viejas estaciones que por decisiones de gestión del patrimonios residual en
línea se transforman en centros comerciales repitiendo iininterrumpidamente el
círculo vicioso de convertir activos sociales en activos privados sin la
compensación que significaría que pasivos privados se conviertieran en pasivos
privados.
Ejemplo: Alberto Müller escribe que el Distrito Arcos, un reciente
centro comercial en la Ciudad de Buenos Aires, incorpora todos los lugares
comunes de su tipo: una estética cuidada y prolija, gastronomía de cadenas, y
los siempre listos locales de ropa. Los eternos concurrentes de todo shopping,
mall, o como se lo llame en castellano. De acuerdo: el Distrito Arcos intenta
reflejar las actividades preexistentes; así, podemos encontrar en su “estado
natural” el viaducto ferroviario, y ha habido un esfuerzo por conservar el
estilo constructivo de principios del siglo pasado, un poco a la manera del
centro comercial El Solar de la Abadía. Pero más allá de mantener este
carácter, el Distrito Arcos es una mera réplica de un modelo que ha imperado en
las grandes ciudades de la Argentina: un verdadero “Eje del Mall”, vigente
desde fines de la década de 1980. Se trata de construir espacios donde el uso
comercial sea lo único, a fin de maximizar el retorno económico de la tierra.
Por esa razón, las “marcas” reconocidas tienen un lugar determinante. No hay
lugar para un espacio que hable de la historia del lugar, su uso anterior, la
naturaleza de las actividades que allí se desarrollaban, complementado por
fotos de época o videos; sería una oportunidad para explicar, por ejemplo, por
qué el puente ferroviario se denomina “Pacífico” (lo es porque operaba allí el
Ferrocarril de Buenos Aires al Pacífico). Lo “antiguo” en el Distrito Arcos no
es parte de alguna identidad urbana, sino solamente un detalle estético, que cuando
mucho invoca el abolengo. No hay lugar para algún espacio de interacción
cultural, como podría ser una mera biblioteca o lugar de préstamos de juegos y
esparcimiento, o para algún teatro (como los hay, por ejemplo, en el ejemplar
Centro SESC de Vila Pompéia, en San Pablo, Brasil). Esto es tan común en el
“Eje del Mall” que mi hijo de seis años llama “biblioteca” a las Librerías
Yenny; no ha podido internalizar otra noción. No hay lugar tampoco para
manifestaciones artesanales de calidad, que permitan ir más allá de la
sofocante marea de las “marcas”. Y hay un aspecto digno de mención, en el
Distrito Arcos: su absoluta desconexión de la estación ferroviaria de Palermo.
A pesar de estar construido en parte debajo de ésta, no hay ningún vínculo
directo, ni siquiera un cartel que indique cómo tomar el tren, o una mención
del distrito en el andén de la estación. Al parecer, se ha planificado separar
al pasajero del centro comercial, cuando la lógica llevaría a proponer lo
contrario. De hecho, los pasajeros otean el lugar desde arriba, “la ñata contra
el vidrio” (contra una cerca de alambre, en realidad), como algo ajeno.
¿Cuestión de costos o segregación? No conocemos las intenciones de los
proyectistas, pero sospechamos que no se habrá visto conveniente facilitar el
acceso a pasajeros oriundos de lugares tan poco “cool” como San Miguel y José
C. Paz. No vaya a ser cosa que se vea afectada la rentabilidad del proyecto.
Nada de apostar a integraciones o sinergias; vamos a lo seguro. En definitiva:
no-historia, marcas y cadenas, e invisibilización del ferrocarril; el modo de
los noventa, en plenitud. Se ha perdido así una nueva oportunidad de construir
un espacio diversificado e inclusivo. En esto, persiste la cultura del “Eje del
Mall”. Lamentamos que esto haya ocurrido en terrenos del Estado nacional.
Etiquetas: políticas y planificación del transporte


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