Movilidad y transporte.
Transcripción. Cuando las condiciones y los tiempos cambian, igual deben
hacerlo las soluciones y la adaptación a nuevas realidades. Durante la década
de los 70 se debatía en las universidades sobre ideologías y modelos económicos
mundiales, aunque, a decir verdad, cuando se trataba de proponer soluciones,
poco se nos ocurría a los dirigentes universitarios. Todos hacíamos coro para
criticar al gobierno, y algunos lo hacían con más entusiasmo, alzando más la
voz, seguramente con el temor de que no los fueran a identificar con las
posiciones del gobierno. Durante la historia de la humanidad, siempre ha sido
más cómodo y más fácil criticar que hacer. En Pereira ha hecho carrera de que
todos los problemas de la ciudad deben ser solucionados por el alcalde; tanto
los de interés colectivo o público, como los particulares, siendo estos de
mayor profundidad. En este orden de ideas, hay problemas en la ciudad que no se
pueden ocultar y que es necesario adelantar una cruzada con todos los actores
para abordarlos, como el tema de la movilidad. A todos nos corresponde en
Pereira aportar de acuerdo a nuestras posibilidades y capacidades, soluciones
grandes o pequeñas que apunten a ayudar a mejorar la movilidad de la ciudad.
Para empezar con este propósito hay que identificarlo y entenderlo. Veamos. ¿Qué
es la movilidad? Algunas definiciones son: “Por movilidad se entiende el
conjunto de desplazamientos de personas y mercancías que se producen en un
entorno físico″ Ecologistas en acción. “La movilidad es la capacidad para
poderse mover” (RAL). El concepto que más se acerca a nuestra realidad y en
efecto debe atenderse es el de movilidad urbana sostenible. Implica cambios de
actitud, de sitios energéticos y ambientales, cambios en las pautas de movilidad,
utilizando medios de transporte más eficientes que reduzcan el impacto sobre el
ciudadano y el medio ambiente. Se trata de sensibilizar a la sociedad sobre
esta necesidad básica que todos los ciudadanos deben tener garantizada. Una muy
buena opción es el transporte público como elemento principal de la movilidad
urbana en sustitución del carro, la reducción de los contaminantes y el ahorro
energético en el transporte. El uso de la bicicleta es otra excelente opción de
movilidad sostenible. Al respecto, y para fortuna de todos en la ciudad, el
POT, fue muy acertado con el uso de la bicicleta, a dejar planteados 207
kilómetros nuevos de ciclo vías. Adicionalmente deben estimularse la creación
de parqueaderos para bicicletas, por compensación en alianza con el sector
privado y las ONG ambientalistas que están prestas a ayudar en las políticas que
tienden a masificar su uso. La movilidad urbana sostenible es un reto
energético y ambiental, bajo el principio de que todos los seres humanos sin
excepción tienen derecho a que se establezcan las condiciones necesarias para
que el espacio urbano sea apto y equitativo para la movilidad interna de todos
los habitantes del territorio. Lo que tenemos hoy como modelo de movilidad en
la ciudad, es fuente de conflictos y desigualdades sociales, ruido,
contaminación y pérdida de horas productivas. Estas formas actuales de movernos
en la ciudad deben cambiar para que el derecho a la movilidad este realmente
garantizado y sea compatible con un nivel de calidad de vida más adecuado y
equitativo. El objetivo es economizar tiempo y energía, buscando un equilibrio
entre movilidad y accesibilidad. Entendida esta última como la posibilidad de
acceder a cierta cosa o facilidad para hacerlo, utilizando el máximo de
personas. Por supuesto, la movilidad sostenible requiere de un administrador,
responsable de crear las condiciones y mecanismos para lograrlo, aumentando la
oferta de transporte público (propiciando su integración), de calles peatonales
y carriles para bicicletas, y crear y mejorar andenes para peatones; el cable
aéreo es otra buena opción. El aporte ciudadano, el de la cultura ciudadana,
debe orientarse al cambio en los hábitos de movilidad, para que esa capacidad
de movilidad sea más eficiente. En la declaración universal de los derechos
Humanos quedó escrito: “Todas las personas sin excepción, tienen derecho a que
se establezcan las condiciones necesarias para que el espacio urbano sea apto y
equitativo para la movilidad”. Creemos en la ciudad una política pública de
movilidad, pensando si queremos una Pereira para el auto, o una Pereira para el
ciudadano. El que requiere ejercer la capacidad de movilidad es la persona; lo
otro son medios.
Etiquetas: políticas y planificación del transporte


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