Los costos logísticos y laborales siguen pesando.
A veces es como una sátira ver productores/empresarios
ineficientes que en las cadenas de producción y distribución de los bienes se
colocan en el cómodo sillón de presionar a los gobiernos de turno para que produzcan
devaluaciones que los benefician como vendedores/exportadores, que además les
son funcionales en las conversiones de factores o insumos que se pagan en pesos
nacionales pero se reducen a dólares/divisas, de factores o insumos que compran
“más barato” gracias a la misma devaluación y a que se le permite conversiones
de tarifas y precios que bajo ningún aspecto son exógenos a los sistemas
nacionales, como los costos de transacción y los costos de los recursos
humanos.
Transcripción. Un informe de la consultora
Noanomics revela en 2016 hubo más sectores exportadores que mejoraron su
situación respecto de 2015. Limón y arándanos siguen siendo las estrellas del
NOA. La suba del dólar y la baja de las retenciones operaron a favor.Tras una
devaluación nominal de casi un 60% frente al dólar y la eliminación de las
retenciones a las exportaciones, las economías regionales han mejorado su
situación durante 2016 con respecto a 2015, aunque “todavía falta mucho”, según
expresó un informe realizado por la consultora Noanomics. El trabajo sostiene
que de 24 productos primarios monitoreados entre octubre de 2015 y el mismo
período en 2016, 10 exhibieron subas en los volúmenes exportados y 14 cayeron,
mientras que el año pasado las bajas alcanzaron a 18 de estos mismos productos
y sólo crecieron seis. Además, aclara que 13 de los que mostraron disminuciones
en 2015, atenuaron su caída en 2016 y cinco de los que se contrajeron han
comenzado a crecer. Según la consultora, los factores que ayudaron a este
progreso fueron: la mejora del Tipo de Cambio Real Multilateral (Itcrm) del
13,7% versus una apreciación del 22% que enfrentaron durante 2015; la
eliminación de las retenciones a las exportaciones que promediaban cinco puntos
para este tipo de productos; una reducción del costo salarial en dólares del
17% contra el aumento del 9% que se dio en 2015 y una reducción del 21% en el
flete camionero en dólares (para 300 kilómetros) cuando en el 2015 se habían
encarecido un 12%. Los sectores lácteo y maderero son los que presentaron las
mayores mermas durante casi todo el año pasado (baja de 21%), mientras que los
que más crecieron en el acumulado a octubre fueron la producción de limón (suba
de 51%); miel (70%) y tabaco (84%). Esta recuperación, aclaró Noanomics, es muy
incipiente. “Mientras la inflación y nuestros costos internos sigan su camino,
y en la medida en que el ritmo de depreciación del tipo de cambio nominal sea
igual o menor en 2017, la situación de las economías regionales no mejorará
demasiado en el mediano plazo hasta que el gobierno pueda reforzar los pilares
fundamentales de una competitividad genuina”, detalló. En cuanto a los puntos a
mejorar desde el Gobierno son: cambios en la infraestructura de transporte y
logística; una reforma tributaria que suprima impuestos distorsivos anti
exportación, acompañada de una menor carga fiscal y una mayor penetración del
crédito en el sistema productivo. “En este sentido, el paraguas de la
devaluación originada por el sinceramiento post cepo -hasta que estos pilares
puedan erigirse plenamente- es bastante chico y repele menos agua de lo que
hubiera sido deseable”, explicó. En diálogo con LA GACETA, Luis Rico, miembro
de la empresa productora y comercializadora de limón y arándano “Early Crop”,
consideró que para las economías regionales el año fue bastante positivo y que
“se empieza ver un rebote” en la economía tucumana. Para el experto, las medidas
implementadas por el gobierno nacional colaboraron en gran medida para este
“rebote”. Además de mencionar el sinceramiento del tipo de cambio y la
eliminación de las retenciones la exportación, Rico ponderó la nueva ley de
PyME, los nuevos créditos canalizados a través del Banco Nación y otras
entidades financieras “con períodos considerables de pagos y tasas -no
espectaculares- pero importantes”, la flexibilización de la importación de
maquinarias, y el aumento en el corte del etanol. Sin embargo, el también
productor de caña de azúcar cree que falta trabajar para reducir costos
logísticos y laborales. Con respecto a los últimos, coincide con el ministro de
Hacienda Nicolás Dujovne respecto de la necesidad de bajar los impuestos para
mejorar la competitivdad. “Hay casos en los que no estamos siendo competitivos
como con la citricultura frente a Sudáfrica o los arándanos frente a Perú”,
comentó. En coincidencia con lo que plantea el informe de Noanomics, el
economista Gustavo Wallberg sostuvo que las economías regionales crecieron
gracias a la suba del precio del dólar y a la baja de retenciones, aunque
aseguró que la inflación significó una complicación. “Se está trabajando bien
desde el Banco Central. Por eso, es de esperarse que mejore la situación, lo
que permitirá planificar mejor”, señaló. En cuanto a lo que todavía queda por
mejorar, el especialista apuntó a una mejora en términos infraestructurales.
“El NOA está muy basado en productos que requieren mucho volumen, entonces se
necesita una muy buena estructura de transporte que lo pueda llevar barato,
como sucede con el ferrocarril”, dijo. Wallberg
también considera que la provincia (y la región) debe apuntar a productos de
mayor valor agregado y menos volumen, combinando factores productivos con
incentivos productivos. “Hay que crear una buena infraestructura de energía y
de comunicación, así como una buena calidad de capital humano. Y, por supuesto,
bajar la presión tributaria”, finalizó.
Etiquetas: políticas y planificación del transporte


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