Planificación y transporte.
Los inconvenientes más severos de
la planificación, que incluye además del pronóstico las proyecciones técnicas y
estadísticas de los temas que hay que resolver además de simulaciones que por
prueba o error permiten anticipaciones, por lo menos en estos aspectos tienen
que ver con las omisiones que se materializan cuando no se tienen en cuenta que
al final en las aplicaciones de la planificación terminan siendo cruciales los
comportamientos o conductas de las personas que claramente son individuales y
autónomas y además particulares y sustantivos, con las proyecciones que no los
tienen en cuenta o los consideran muy parcialmente, resultan al final en
mayores costos sociales que los costos sociales de los desbarajustes que se
pretenden corregir con las aplicaciones de las políticas que se ensayan por
medio de la planificación, los ejemplos más recientes los constituyen la
planificación de los incentivos a movilidades individuales menos contaminantes
que las usuales más efectivas en las ocupaciones del espacio público y que
imprimen agilidades en las condiciones generales de la movilidad urbana
especialmente, como las bicicletas, cuya circulación se supedita a ciclo vías
con recorridos que coinciden con las diagramaciones o directamente con las
morfologías de las movilidades habituales de los conglomerados que
correspondan, cuando una planificación más adecuada sería diseñar esos
circuitos probando alternativas para excluirlos parcial o totalmente de los
circuitos congestionados, porque sino como sucede lo que se piensa como
solución a un inconveniente se vuelve parte del mismo inconveniente.
Etiquetas: políticas y planificación del transporte


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