Fallas de transparencia y transporte.
Si los sistemas de control que
tienen como soportes sistemas computarizados de información sofisticados no
arrojan resultados óptimos generan fallos antes que externalidades positivas. Transcripciones.
La empresa concesionaria Satellic (peaje belga) ha enviado a los transportistas
1.000 facturas test, que corresponden a los peajes de los primeros 25 días de
aplicación de la tasa kilométrica en Bélgica, con varias irregularidades. Entre
los errores detectados en el proceso de facturación de Satellic está el hecho
de que las facturas no se remiten de forma globalizada a la empresa
transportista, sino que se remiten tantas facturas como vehículos posee la
empresa y además triplicadas en función de la región belga por donde ha circulado
el vehículo, lo que hace imposible contabilizarlas. Las facturas tampoco
cuentan con los recorridos detallados realizados por los vehículos por lo que
imposibilita cotejar si el peaje que se pretende cobrar coincide con el que se
ha realizado. Además, se han detectado peajes incluidos en la factura que
corresponden a un periodo anterior a la entrada en vigor de la tasa
kilométrica. A todo lo anterior hay que añadir las numerosas incidencias
técnicas en los aparatos de control OBU, que afectan tanto a la geolocalización
del vehículo como al cálculo de la tasa a abonar en función del tramo
recorrido. Por otra parte, en teléfono de atención al cliente que Satellic ha
habilitado para los transportistas no residentes en Bélgica, única vía para
resolver todas las incidencias derivadas del aparato OBU, tiene un coste de
cuatro euros/minuto, a pesar de que en la web de la concesionaria se anuncia
que el teléfono es gratuito. Ante todas estas incidencias, el
sector del transporte aconseja aplazar la entrada en vigor de la tasa belga
hasta que sean subsanadas todas las deficiencias.
Etiquetas: políticas y planificación del transporte


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