Tensión social y transporte.
Algunos rasgos de tensión social
sobresalientes hacia finales de la década del noventa, sirven para la
identificación del problema.
Según
datos suministrados por CEPAL para América Latina y en promedio, el costo de
cincuenta pasajes en colectivo como proporción de un salario mínimo vital y
móvil pasó de 2,98% en 1976 a casi el 19% en 2001, números que grafican el
encarecimiento de un servicio público que, por lo básico en el estilo de vida
actual, figura con peso específico en la cesta de consumo.
La
escasez efectiva y cierta de monedas, único medio de pago del servicio, actuó como
un desencadenante no menor de las decisiones de política que al respecto se
tomaron en ese entorno; práctica y virtualmente habían desaparecido del mercado
cotidiano, al punto que hay evidencia empírica que se formó un mercado paralelo
con un precio incremental que osciló alrededor del 10% del valor nominal
negociado, y fueron comunes los procedimientos policiales como intentos para
actuar sobre estas informalidades del mercado en depósitos clandestinos.
Tercera
y última mención en estos rasgos sobresalientes, es la naturaleza deficitaria
de los servicios, concentrada especialmente en la baja calidad de los mismos en
general y particularmente en las frecuencias que eran de ciclos irregulares,
con atributos particulares como las intermitencias y las interrupciones de los
servicios nocturnos.
Etiquetas: políticas y planificación del transporte


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